mimbre sale de una observación sencilla: casi toda la conversación sobre inteligencia artificial habla de la herramienta y casi ninguna habla del trabajo de quien la va a usar. Nosotros empezamos por el trabajo.
Trabajamos con dueños de micro y pequeña empresa y con managers que tienen un equipo a cargo. Gente sin perfil técnico, sin intención de volverse experta en el tema, y con una operación que tiene que funcionar mejor el mes que viene.
Lo hacemos por dos caminos que terminan siendo uno. En mimbre consulting entendemos, diseñamos, construimos e implementamos. En mimbre learning entendemos, aprendemos, experimentamos y aplicamos. Un taller deja a la vista dónde se va el tiempo del equipo, y de ahí salen los proyectos que valen la pena.
El nombre viene del material. Una vara de mimbre se dobla con la mano; tejida con un orden, aguanta décadas. Lo que cambia entre una cosa y la otra es la estructura, y ese es el trabajo.